{"id":13270,"date":"2001-07-15T19:22:01","date_gmt":"2001-07-15T17:22:01","guid":{"rendered":"https:\/\/webdali.latempesta.eu\/obra\/ced\/textos-en-descarrega\/la-importancia-del-cotxe-en-l-obra-de-salvador-dali-l-automobil-vestit\/"},"modified":"2025-07-15T20:23:47","modified_gmt":"2025-07-15T18:23:47","slug":"la-importancia-del-coche-en-la-obra-de-salvador-dali-el-automovil-vestido","status":"publish","type":"textos-en-descarrega","link":"https:\/\/webdali.latempesta.eu\/es\/obra\/ced\/textos-en-descarga\/la-importancia-del-coche-en-la-obra-de-salvador-dali-el-automovil-vestido\/","title":{"rendered":"La importancia del coche en la obra de Salvador Dal\u00ed: el \u00abautom\u00f3vil vestido\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>El autom\u00f3vil, casi desde su nacimiento, aparece en el arte del siglo XX como s\u00edmbolo de modernidad, juventud, energ\u00eda, fuerza, audacia, movimiento, y tambi\u00e9n de innovaci\u00f3n, progreso y rebeld\u00eda. En estos t\u00e9rminos se expresa Marinetti en su conocido manifiesto futurista: \u00ab&#8230; un autom\u00f3vil de carrera, que parece correr sobre metralla, es m\u00e1s hermoso que la victoria de Samotracia\u00bb.<\/p>\n<p>\nY, de este modo, se expresa Salvador Dal\u00ed, junto con Llu\u00eds Montany\u00e0 y Sebasti\u00e0 Gasch, en su \u00abManifest groc\u00bb de 1928, en la que se hallan algunas de las claves para contextualizar la m\u00e1quina en la nueva \u00e9poca:<br \/>\n\u00abEl maquinismo ha evolucionado el mundo. Se ha formado una sensibilidad posmaquinista. Los artistas actuales han creado un arte nuevo de acuerdo con esta sensibilidad. De acuerdo con su \u00e9poca.\u00bb Y a\u00f1aden manifestaciones del tipo: \u00abExiste el sal\u00f3n del autom\u00f3vil y la aeron\u00e1utica\u00bb o \u00abdenunciamos la absoluta falta de juventud de nuestros j\u00f3venes\u00bb.<\/p>\n<p>A diferencia de la mayor\u00eda de surrealistas, Dal\u00ed representa a menudo el coche en su producci\u00f3n. Aparece en obras muy tempranas, como el \u00f3leo titulado Ba\u00f1ista (1924) retrato de su amigo Joan Xirau; en un dibujo de 1925, o en Muchacha de Figueres de 1926, donde aparece la palabra Ford, obra que muestra a Picasso en la visita que le hace en Par\u00eds.<\/p>\n<p>Dal\u00ed, como no pod\u00eda ser de otro modo, va m\u00e1s all\u00e1 y enriquece los m\u00faltiples significados que se dan al coche y le aplica su m\u00e9todo paranoico-cr\u00edtico y su especial concepci\u00f3n del mundo. As\u00ed el coche fosilizado que aparece en Monumento imperial a la mujer-ni\u00f1a (1929) lo utiliza para dar una extensi\u00f3n en el tiempo a la presencia mineral e intemporal de las rocas del Cabo de Creus. La presencia de m\u00e1quinas din\u00e1micas como coches o aviones crea una disociaci\u00f3n de ideas. Une la materia f\u00f3sil, el tiempo inmemorial junto a lo m\u00e1s reciente en la historia del hombre: la m\u00e1quina que proporciona movilidad. El contraste de ideas e im\u00e1genes sirve para despertar la imaginaci\u00f3n del espectador.<\/p>\n<p>Asimismo en Autom\u00f3viles vestidos (1941) crea una nueva disociaci\u00f3n de ideas: viste elegantemente al Cadillac, con ropajes dignos de una casa de alta costura. Le otorga glamour y distinci\u00f3n, como hace tambi\u00e9n en algunos pasajes de su novela Hidden Faces (Rostros ocultos) de 1944. Y al mismo tiempo alude a la doble imagen, la ilusi\u00f3n \u00f3ptica. La presencia de im\u00e1genes enigm\u00e1ticas provoca en nuestra visi\u00f3n de espectadores significados nuevos y ocultos. Dal\u00ed juega con la realidad, la descompone y la transforma.<\/p>\n<p>El coche es una constante a lo largo de su producci\u00f3n art\u00edstica. En 1976 escribe en el primer n\u00famero de su \u00abSetmanari art\u00edstic empordanesa\u00bb sobre El taxi lluvioso:<\/p>\n<p>\u00ab&#8230; el famoso Cadillac que Dal\u00ed regal\u00f3 a Gala y del que existen seis. Uno de ellos era del presidente Roosevelt, otro de Clark Gable etc. Esta es la cuarta reproducci\u00f3n del famoso Taxi lluvioso, hoy todos destruidos.<\/p>\n<p>El primero se exhibi\u00f3, con gran \u00e9xito, en la exposici\u00f3n surrealista de Par\u00eds. El segundo, en la Feria Mundial de Nueva York y el tercero en la retrospectiva surrealista en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Y el cuarto es \u00e9ste permanente en el Museo Dal\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p>Nosotros podemos a\u00f1adir que este Cadillac -Taxi lluvioso- es el elemento central del antiguo patio de butacas del teatro municipal de Figueres, hoy convertido en Teatro-Museo Dal\u00ed, y atrae la atenci\u00f3n de los m\u00e1s de diez millones de personas que hasta hoy lo han visitado. Se trata del Cadillac que conduc\u00eda Gala y con el que, durante su estancia en Estados Unidos, hab\u00edan viajado de costa a costa (Foto 1).<\/p>\n<p>Y aparece de nuevo, doblemente, el coche en una de sus \u00faltimas obras, Doble victoria de Gaud\u00ed (1982). El artista nos hace un gui\u00f1o y plasma a una Victoria de Samotracia dalinizada rodeada por dos autom\u00f3biles, rindiendo tributo una vez m\u00e1s a esta m\u00e1quina compleja que tal disparidad de sentimientos despierta, tal vez tantos como la contemplaci\u00f3n de la belleza llamada cl\u00e1sica. Ya en 1929 hab\u00eda escrito: \u00abLas met\u00e1foras m\u00e1s perfectas y exactas se nos ofrecen hoy acu\u00f1adas y ya objetivadas por la industria\u00bb, toda una declaraci\u00f3n de principios del credo moderno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autom\u00f3vil, casi desde su nacimiento, aparece en el arte del siglo XX como s\u00edmbolo de modernidad, juventud, energ\u00eda, fuerza, audacia, movimiento, y tambi\u00e9n de innovaci\u00f3n, progreso y rebeld\u00eda. 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